en RadioWordpress

WordPress es un gran software, hasta aquí estamos todo de acuerdo, pero parece fácil y eso hace que todo el Mundo quiera tocarlo, además parece que todo lo podemos solucionar con un plugin, para todo hay plugins, pero no, no es así.

A veces la forma de trabajar que pareciera por defecto de WordPress no es la más óptima y nos ata, nos encadena a soluciones prefritas y al final puede afectar a la calidad de nuestro producto.

Transcripción

Hola a todos, esto es Radio WordPress, un podcast dedicado a todos aquellos que de una manera u otra convivimos con WordPress. Mi nombre es Eduardo y podéis encontrar el podcast con sus notas en eduardocollado.com

Hoy vamos a hablar del WordPress’ style, de cómo WordPress nos ha cambiado la forma de pensar en hacer las cosas.

Hoy iba a hablar de otras cosas, pero al escuchar a Javier Archeni hablaba en el último capítulo de su podcast República Web del uso de WordPress y me ha hecho reflexionar un poco sobre el modo de trabajar al que nos puede llevar WordPress y contra el que hay que luchar.

WordPress tiene un problema y es que parece muy fácil de usar, y me gustaría enfatizar en el verbo parecer, digo parece porque realmente no es fácil, cualquier puede conducir un coche con un pequeño aprendizaje, pero pocos acabarán corriendo rallies como Carlos Sainz, pues WordPress es un poco así.

Escribir un post, una página o instalar un tema por defecto es fácil, luego existe una pensamiento generalizado en el que todo se arregla instalando plugins, existen plugins para todo y la gente usa plugins para todo, sin discriminar absolutamente nada, todo en esta vida parece que son plugins.

¿Quieres mejorar tu posicionamiento en Google?, pues instalas el Yoast, ¿Quieres que tu web vaya más rápida?, pues instalas el WP-SuperCache, ¿Quieres insertar el código de Analitics?, pues instalas otro plugin, y así la lista es infinita, para cualquier cosa que se pueda pensar seguro que existe un plugin.

El problema es que los plugins muchas veces tienen un coste muy alto, nos ofrecen unas funcionalidades a cambio de rendimiento o de otras funcionalidades, además cada plugin que sea indispensable se convierte en una cadena, pues vamos a depender de ese plugin de por vida a no ser que encontremos otro que haga algo parecido.

No me mal interpretéis, los plugins no tiene por qué ser malos, de hecho hay veces que a nosotros mismos nos interesa crear un plugin para hacer algo concreto, el problema principal estriba en poner plugins que hacen vete a saber qué por detrás para hacer algo que podríamos hacer de una forma sencilla o no tan sencilla, pero haciendo que sea todo mucho más óptimo.

Pero también tenemos el caso de los clientes que tocan porque creen que saben mucho. Aprender es bueno, tocar es bueno, pero yo siempre digo que los experimentos con gaseosa. No hay nada peor que un cliente que toque, rompa algo sin ser consciente y luego te diga que algo habrás hecho mal tú como desarrollador porque eso no funciona, este tipo de clientes son lo peor con mucha diferencia, ya que no aprecian tu trabajo porque creen que lo único que hacemos es instalar plugins y encima están convencidos que saben más que nosotros y todos tenemos o hemos tenido clientes de estos.

Ahí tenemos un trabajo enorme con los clientes de explicarles que hay cosas que es mejor hacer de otra manera y ser capaces de explicarles el porqué.

El control del código es algo muy importante y es importante mantenerlo, conocer qué hace nuestra aplicación o nuestra web en este caso.

El sábado publiqué un post en mi blog en el que hablaba un poco de esto, necesitaba en la página principal dos columnas para poner los dos reproductores de los dos podcasts que tengo. Tenía dos opciones, buscar un plugin que lo hiciera o modificar el CSS, la comodidad y la inercia de WordPress puede llevarnos a la búsqueda de ese plugin, y haberlos haylos, de hecho cualquier plugin de edición de plantillas lo hace, el Site Origin por ejemplo, pero perderíamos el control del código y nos ataríamos a otro plugin, así que lo que hice fue un tema hijo y modificar el CSS, mucho más fácil, pero por desgracia la inercia del funcionamiento de WordPress puede no llevarnos a eso.

Esta es una de las razones por las que en el podcast intento ofrecer visiones de cómo hacer cosas de la forma correcta, o al menos de la forma que a mi me parece más óptima, por ejemplo proteger el WordPress se puede hacer de muchas formas, pero a veces lo más fácil es utilizar el fichero .htaccess, a eso me refiero cuando hablo de este tipo de cosas.

Así que procurad  no caer en lo que yo llamo el WordPress’ Style, que básicamente consiste en hacer esto que hemos estado comentando hoy y procurad trasladar a vuestros clientes este pensamiento, porque instalar plugins y temas lo hace cualquiera, pero gestionar un wordpress adecuadamente no, y esa es la diferencia y yo creo que aquí nadie quiere limitarse a instalar plugins, lo que quiere es un producto de calidad y aquí lo que buscamos es ese producto de calidad.

El capítulo de hoy no ha sido muy técnico, sino más bien una recomendación de forma de trabajar, que a veces es tan importante o más que saber hacer las cosas en si.

Como siempre muchas gracias por estar ahí en cada capítulo y recordad que os podéis suscribir al podcast tanto con el RSS o por cualquiera de las plataformas que distribuyen este podcast como Ivoox, iTunes, etc…

Un placer y hasta el Jueves en el siguiente capítulo de RadioWordpress

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Comentario

  1. Hola Eduardo, en primer lugar agradecerte mucho la mención y también por complementar lo que expuse en el episodio del podcast República Web. WordPress es un buen ejemplo de lo que representa el código abierto: extensibilidad, colaboración y acceso universal. Dentro de nuestras posibilidades debemos exigirnos como profesionales mejorar la herramienta y no ser meros usuarios que se aprovechan de lo mal entendido “gratis”. Puede que muchos piensen somos unos cansinos con eso de aprender los básicos, pero el tiempo demuestra que no hay otro camino para ser un buen profesional. ¡Un saludo y gracias!